white trash*
Croll
El lunes once de junio, Edgar y yo, cruzamos corriendo la avenida Revolución, porque creíamos llegar tarde al Teatro Helénico.
8:30 de la noche. Lugares 9 y 10. Cierre de temporada.
Los dos tenemos amoríos con el teatro, él actuando, y yo casi siempre en producción, por lo que tengo la mala maña de calcular costos de escenografía, utilería, entradas y sueldos.
Así que Croll no es una producción cara. Trabajan en tarimas de diferentes niveles y una superficie pequeña a modo de espejo de agua. Usan un proyector para un juego multimedia con letras de canciones… estas quizá el elemento más costoso de la obra: divertidísima música de diseñador, Heiko Kalmbach.
Son 4 dramas graciosos flotando en una alberca: Una nadadora exitosa que se cree próxima a ser desbancada, un nadador mediocre y pacheco que irá a las olimpiadas a perder de nuevo, una soprano alemana plantada que carga el trauma de una presentación a donde sólo fueron cuatro personas, un violinista de orquesta que tiene que ser mariachi de medio tiempo para sobrevivir.
Croll fue un conflicto náufrago de cuatro caras desesperadas. Estar conforme por no ser el único que sufre. Frustración, frustración, humor negro y frustración. Valdría la pena verla de nuevo.
8:30 de la noche. Lugares 9 y 10. Cierre de temporada.
Los dos tenemos amoríos con el teatro, él actuando, y yo casi siempre en producción, por lo que tengo la mala maña de calcular costos de escenografía, utilería, entradas y sueldos.
Así que Croll no es una producción cara. Trabajan en tarimas de diferentes niveles y una superficie pequeña a modo de espejo de agua. Usan un proyector para un juego multimedia con letras de canciones… estas quizá el elemento más costoso de la obra: divertidísima música de diseñador, Heiko Kalmbach.
Son 4 dramas graciosos flotando en una alberca: Una nadadora exitosa que se cree próxima a ser desbancada, un nadador mediocre y pacheco que irá a las olimpiadas a perder de nuevo, una soprano alemana plantada que carga el trauma de una presentación a donde sólo fueron cuatro personas, un violinista de orquesta que tiene que ser mariachi de medio tiempo para sobrevivir.
Croll fue un conflicto náufrago de cuatro caras desesperadas. Estar conforme por no ser el único que sufre. Frustración, frustración, humor negro y frustración. Valdría la pena verla de nuevo.












maldita
(L)
ash contigo
alice convence a rubitch q vaya cnmigo
hace un par de semanas me agarré una r acha de ir al teatro, no se que pasó que la s que queríamos ver se juntaron y asi... ami gos también actuando y todo. Hice fotos pero esas no las subo.
Ssaludos menta